Miro mi viejo retrato y el actual, lo miro y me encuentro más viejo antes que ahora, claramente más gastado y oxidado, mi semblante se renovó, aquellas delaciones que me hacía desaparecieron mostrando una nueva persona que es capaz de discernir lo que hace y piensa. Me siento con el poder de hablar, de convencer, de discutir, de argumentar con razón y no dejar que pasen por encima con un banal tono de voz ni palabras sucias. Puedo mantenerme erguido sin ninguna mancha, impecable como un caballero andante que rebosa de gloria al caminar aunque sea por una desconocida senda del camino, no es que piense que soy mejor que antes, ni más bello ni más inteligente, simplemente aprendí a reflexionar sobre mí mismo y conocerme un poco más. No voy a permitir por ninguna razón caer en donde estuve antes, yo no cometeré una falta como aquella y no permitiré que nadie cometa las faltas que cometieron. Por respeto, y si es el caso, por amor.
Yo amo y estoy inmensamente feliz por aquello, siento y estoy convencido que a la persona correcta.
"Aquel cuadro se quedó atrás, ya no lo entiendo... las miradas son lejanas ahora"
No hay comentarios:
Publicar un comentario